La obra de Prudencio Hernández es como un viaje donde uno se conecta con sus raíces, con lo ancestral y el camino ya recorrido. Al pintar la naturaleza y la tranquilidad pueblerina , la pintura de Hernández resplandece, y afirma la condición esencial del arte como expresión del espíritu tornándose en un hecho y reclamando un sitio que ya sin duda le pertenece.

Alicia Cunto, Art Curator