“Sueño y Realidad”

 

El color en la obra de Prudencio Hernández enriquece siempre la mirada de quien la contempla. Las sucesivas trasparencias permiten penetrar la tela y destacar la imagen. No hay nada de ingenuo en la resolución plástica que propone, todo está pensado y se forja trabajando la pintura. Pero si, hay una inocencia que está presente y sobrevuela el sentido de la composición. Prudencio transita un mundo donde sobrevive el más fuerte y sin embargo en sus pinturas no existe la cólera. Una y otra vez se adentra en una creación donde personajes solitarios anhelan comunicarse.

Las obras reflejan su vida. En una de ellas, puede verse en el registro superior un ángel que sobrevuela la imagen, mientras que en su parte inferior se aprecian firmemente ancladas las formas que cimientan su estructura. Prudencio está convencido de poder volar aun aferrado a formas concretas. El sueña frecuentemente con situaciones de peligro, donde diferentes fantasías lo ponen al borde de la muerte; sin embargo nada de esto se refleja en su pintura. En ella la suavidad de los pasajes tonales expresa la sublimación del terror interior. Quizá pinte una línea oscura en consonancia con la pesadilla nocturna, pero enseguida triunfan los pasajes intermedios que ensalzan la luz y la poesía.

Prudencio siente una profunda admiración por la pintura de De Chirico. La soledad que le propone no es tristeza. Sí, una elección imponente de su aislamiento.  Prudencio podría muy bien decir de De Chirico lo mismo que él ve en su propia pintura: son imágenes que destacan el anhelo de comunicación.  La obra invita a ver el mundo con ojos de artista.

Ante la pregunta sobre cómo Prudencio Hernández logró combinar su trabajo empresarial con la pintura, no dudó en responder: ¡Es la vida!, ¡es la vida!; A la vida no se la dirige. Ella te pone ante diferentes situaciones y seguís adelante. Yo vivo atravesando mis miedos. No me quedo quieto.

Prudencio Hernández no necesita copiar la realidad, inventa un mundo propio donde se interrelacionan formas, colores y personajes.

La preponderancia de su estética está en la presencia del cielo, un elemento que lo conmueve tanto en la naturaleza como en el arte. Esa representación de la bóveda infinita invoca su creencia en el mundo celestial.

Julio Sapollnik

Lic. en Historia de las Artes U.B.A.  Master en Cultura Argentina, Becado por Fulbright Comission y por International Council of The Museum of Modern Art, MoMA, New York. Fue Director del Palais de Glace y Curador de Exposiciones Especiales en la Biblioteca Nacional de la República Argentina. Jurado en importantes premios. Ex crítico de arte en el diario Clarín y Página 12. Colabora con la revista “Arte al Límite” de Chile, y en las publicaciones de Ediciones Institucionales. Conduce el programa “Cultura al Día” por Radio Palermo FM 94.7. Organiza ”MIRÁ” Festival de Arte en el CC.Borges. jsapollnik@gmail.com

 

Julio Sapollnik, Art Curator
jsapollnik@gmail.com